
Mi madre opinaba que los mensajes de texto del móvil contenían mucha verdad en pocos caracteres. La gente se esmeraba en contar sus sentimientos sin que el coste fuera excesivo. La concisión de los sentimientos.
Ella guardaba muchos de los que recibía. Jamás los transcribia, jamás los pasaba a otros formatos. Creía que entonces perdían su magia. Guardaba mensajes de más de diez años de antigüedad. Me decía que en ellos había dolor extremo, pasión sincera y puro sexo.
Los sms, según ella, eran el acrónimo de "sexo más sexo". Me contaba que todo el mundo tenía guardado en su móvil algún mensaje sexual. Y que a veces sólo la persona que lo había recibido sabía lo que era; cualquier otro que lo leyese no los descubriría.
Ella decía que los mensajes fantásticos eran el epílogo perfecto a una gran quedada.
Ella guardaba muchos de los que recibía. Jamás los transcribia, jamás los pasaba a otros formatos. Creía que entonces perdían su magia. Guardaba mensajes de más de diez años de antigüedad. Me decía que en ellos había dolor extremo, pasión sincera y puro sexo.
Los sms, según ella, eran el acrónimo de "sexo más sexo". Me contaba que todo el mundo tenía guardado en su móvil algún mensaje sexual. Y que a veces sólo la persona que lo había recibido sabía lo que era; cualquier otro que lo leyese no los descubriría.
Ella decía que los mensajes fantásticos eran el epílogo perfecto a una gran quedada.

La verdad es que yo soy un poco como tu madre, ya que yo guardo todos los mensajes que envian a mi movil, incluso cuando cambio de movil me cuesta la vida hacerlo por eso, pero los sigo guardando, simplemente mi razon es otra, es simplemente por me gusta recordar lo que he vivido y los sms guardan muchas cosas y para mi son los mejores
ResponderEliminarMe ha encantado. Yo también intento guardar todos los sms, aunque ahora pocos van llegando... con ésto del Whastapp! Aix...
ResponderEliminarUn besito